jueves, 17 de mayo de 2012

EDUCACIÓN Y FORMACIÓN POLÍTICA DE KARL MARX



Berlín y Stralow, ejes culturales del Hegelianismus


                                                                                                              
Por Miguel Ángel Puerto Fernández
                                                                                                                     17-05-2012

                                            
Karl Marx, durante sus estudios académicos en la Universidad de Berlín y en el pueblo de Stralow, vivirá inmerso en una socialización cultural cuya raíz principal es el Hegelianismus. Marx a diferencia de su estancia en Bonn comenzara a vivir en un clima cultural en el cual se siente la libertad de crítica política-filosófica en sus cátedras, sobre todo la realizada por un profesor polémico y radical: Eduar Gans. “El clima cultural de la Bildung berlinesa es bien diverso al de Bonn: crítico, anticonformista, serio y severo” [1].Precisamente su educación y formación política-filosófica la realizará dentro de un grupo de jóvenes hegelianos, los Junghegelianianer, aunque Marx lo hará de una forma muy especial.

Precisamente la Universidad de Berlín a la que asiste a estudiar Marx es el “centro del Hegelianismus , los discípulos de Hegel ocupaban muchas cátedras” [2] .Aunque como sabemos el “Hegelianismus que adopta el joven Marx no es el oficial, ni el ortodoxo, sino que era “ya” un hegelianismo modificado, un idealismo objetivo radicalizado hacia la praxis y la cuestión social.Es decir: el joven marx evoluciona entre 1835-1838 del tardoromanticismo al idealismo subjetivo y del idealismo objetivo al hegelianismo de izquierda.” [3].

En este sentido habría que realizar la siguiente cuestión: ¿ En qué consistía política y filosóficamente el hegelianismo de izquierda que influyó en la formación y educación política-filosófica del joven Marx?. Para responder a esta pregunta nos remitimos a los textos de Nicolás González Varela editados en la página web rebelión o bien a la lectura de su libro Cuaderno Spinoza. Nos indica NGV:

  1. El hegelianismo de izquierdas criticaba al estado prusiano por haberse transformado en una institución absolutista, anticonstitucional y teocrática.

  1. En los años de 1839-1840 el Klub (DoktorKlub) evoluciona rápidamente hacia la izquierda liberal como un grupo “desbordante de entusiasmo por la Monarquía Constitucional”.

  1. Los Jóvenes Hegelianos creían vivir un periodo similar al postaristotélico: el “gran” sistema omniexplicativo y absoluto, se erosionaba inexorablemente, sobreviviendo, individualistas y humanistas, que daban vida a escuelas del pensamiento orientadas prevalentemente hacia lo práctico y ético.

  1. En 1838 la inversión materialista del Hegelianismos,que buscaban con desesperación los Jóvenes Hegelianos, tuvo su primer intento en el libro del aristócrata progresista August Dolega von Cieszkowski Prodegomena zur Historiosophie ( “Prolegómeo a una Historiosofía”)

  1. Si el primer golpe serio contra la versión ortodoxa de Hegel lo habían dado Strauss y Bauer, ahora las tesis de Cieszkowski provocaban un punto de no- retorno.

  1. Spinoza, a los ojos de los jóvenes hegelianos, era el verda­dero fundador de la Filosofía Especulativa moderna y como corolario se deducía que el Ateísmo era la consecuencia necesaria del Panteísmo spinozista.

En el ambiente formativo y educativo de la Universidad de Berlín destacaban, dentro de los Jóvenes Hegelianos, las influencias teóricas de Cieszkowski y Feuerbach. Ambas con fuertes resonancias del teólogo Baruch Spinoza. Cieszkowski, a través de  su obra Prodegomena zur Historiosophie, realiza una nueva rehabilitación del materialismo. Desde la publicación de esta obra podemos decir que en los debates y argumentaciones dentro de los Jóvenes Hegelianos no hay retorno es decir, “las tesis de Cieszkowski provocan un punto de no-retorno” [4] .Por otra parte, la obra de Feuerbach que influyó en el grupo fue su Historia de la Filosofía “ampliamente leída en los círculo berlineses, en la cual Spinoza es el punto culmen del desarrollo de la Filosofía Moderna” [5]. Es decir, podemos afirmar junto con NGV que “Feuerbach estaba fuertemente influenciado por Spinoza”. [6]

Señalamos la importancia para la humanidad, para las Ciencias Sociales y para las Ciencias de la Educación la lectura de la siguiente cita para ir comprendiendo el pensamiento de Marx y las bases de la teoría marxista. Sobre todo para ir comprendiendo desde los educadores y formadores la importancia que tiene luchar por saber la Verdad tanto en la Filosofía como en la Ciencia. Así nos lo indica Nicolás González Varela:

 “Para Feuerbach, como para el joven Marx, Spinoza es el verdadero fundador de la Filosofía como Ciencia de la Verdad, que no se ve afectada ni confundida por la aspiración y veleidad del lado pasional del alma humana. Y para ambos, Spinoza es el modelo de una Filosofía Práctica aplicada a los problemas humanos de su tiempo. Sabemos que durante la preparación de su tesis doctoral, la Differenz..., Marx utilizó y conocía en detalle la obra de Feuerbach Geschichte der neuern Philosophie von Bacon von Verulam bis Spinoza.” [7]



NOTAS


[1] González Varela, Nicolás (2012): Cuaderno Spinoza. Montesinos. p.29

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(II)/07-04-200).



[2] Ibidem,p. 30

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(III)/21-04-2010).


[3] Ibidem,p. 39

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(III)/21-04-2010).


[4] Ibidem,p.75

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(V)/15-06-2010).


[5] Ibidem,p. 90

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(VI)/05-07-2010)


[6] Ibidem,p. 90

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(VI)/05-07-2010).



[7] Ibidem,p. 90 ( El subrayado es propio)

En Rebelión:
(NGV/rebelión/Marx, lector anómalo de Spinoza(VI)/05-07-2010).


BREVE REFLEXIÓN MARXISTA



CONTRADICCION IDEOLOGICA Y METODOLOGICA


por Miguel Ángel Puerto Fernández

17-05-2012


Corremos el riesgo de ignorar los escritos del propio Marx y olvidar el ABC del socialismo nos indica Nicolás González Varela en su último texto sobre Marx [1]. ¿¿ No serían estos hechos una gran contradicción marxista y comunista que no podemos permitir??

Una contradicción tan grande y tan evidente que a muchos comunistas y marxistas actuales los llevarían (o mejor dicho los han llevado en el siglo XX) a un estado antropológico de alienación y de ignorar la importancia que tiene en la Tradición Marxista Revolucionaria (Marx-Engels-Lenin-Trosky-Luxemburg-Gramsci-Lukacs-Che) el método de análisis Dialéctico Materialista construido por Marx durante sus años de estudio y que plasmó en La Ideología Alemana.

No resolver esta contradicción ideológica y metodológica es vivir en la ignorancia de no saber quién fue Karl Marx y cómo llegó al análisis de la realidad del sistema capitalista para escribir su obra prima El Capital. Lo cual sería un gravísimo error para quien desee llegar a una sociedad socialista ya que sin metodología dialéctica materialista podríamos obtener en los análisis conclusiones idealistas, panteístas y mistificadoras no pudiendo salir de los vicios de la dialéctica hegeliana ( siglos XVIII-XIX) anterior a la dialéctica marxista (siglos XIX-XX).Por lo que estaríamos por detrás de Marx en los análisis de la sociedad capitalista y esto supondría un gravísimo error de análisis que nos llevaría a un sin sentido tanto en la acción política como en la praxis social y cultural. Aparecería pues la gran contradicción, que muchos comunistas y marxistas aún tienen, que consiste en estar hablando metodológicamente por detrás de Marx siendo marxistas. Así pues,¿ cómo se entiende y se explica esta contradicción metodológica?.

Por ello se hace necesario e importantísimo para todo comunista moderno y marxista revolucionario el estudio y la formación en el aprendizaje del método del materialismo dialéctico que construyo Marx como teoría para desterrar conclusiones místicas, idealistas y panteístas. Todo ello ayudado por Spinoza y Epicuro.

[1] González Varela , Nicolás (2012): Un Marx desconocido / La Deutsche Ideologie –VI. Gramscimania y Rebelión. Enlaces: 

DEFINICION DE PEDAGOGIA MARXISTA DE LIBERACION


PEDAGOGIA MARXISTA DE  LIBERACION



Por Miguel Ángel Puerto Fernández

17-05-2012

¿Qué podemos entender y comprender por Pedagogía Marxista de Liberación?

Se puede entender y comprender  por Pedagogía Marxista de Liberación aquellas acciones educativas y formativas en las cuales se potencia la autoconciencia, la conciencia, la inteligencia y el pensamiento como capacidades integradas de forma dialéctica en una nueva racionalidad (rationellen Gestalt)[1], construida ésta en el ámbito teórico por karl Marx y denominada dialéctica materialista que tiene como concepción del mundo la filosofía materialista de la praxis[2].

Aspectos a destacar de la Pedagogía Marxista de Liberación:

Diferenciar las diferentes cualidades que integran la nueva razón dialéctica materialista.

Þ   Autoconciencia.
Þ   Conciencia.
Þ   Inteligencia.
Þ   Pensamiento.

Establecer en el aula las acciones prácticas que desarrollan cada cualidad.

Þ   El Pensamiento lo formamos a través de la enseñanza de conceptos.
Þ   La Inteligencia la formamos a través de la enseñanza de la argumentación de juicios para exponer un tema concreto a debatir.
Þ   La Conciencia la formamos a través de la enseñanza de la Hª individual y colectiva que delimitan el espacio y el tiempo de la realidad donde vive el alumnado.



CUALIDADES  INTEGRADAS DIALECTICAMENTE EN EL RAZONAMIENTO DIALECTICO MATERIALISTA

Þ    Autoconciencia.
Þ    Conciencia.
Þ    Inteligencia.
Þ    Pensamiento.


LA RAZÓN DIALÉCTICA MATERIALISTA ES UNA CONCEPCION DEL MUNDO FILOSOFICA POLITCA


FILOSOFIA POLITICA= FILOSOFIA DE LA PRAXIS




[1] González Varela, Nicolás (2012): Cuaderno Spinoza. Montesinos. p.84

[2]Gramsci, Antonio(1931 ):Religión, Ciencia y Sentido Común. Gramscimania. Publicado el 14-05-2012. Enlace: http://www.gramscimania.info.ve/2012/05/relaciones-entre-ciencia-religion-y.html

 En este texto de Gramsci podemos leer:

“La conciencia de ser parte de una determinada fuerza hegemónica (o sea, la conciencia política) es la primera fase de una ulterior y progresiva autoconciencia, en la cual se unifican finalmente la teoría y la práctica.”

 “Autoconciencia crítica significa histórica y políticamente creación de una élite de intelectuales: una masa humana no se "distingue" y no se hace independiente "por sí misma" sin organizarse (en sentido lato), y no hay organización sin intelectuales, o sea, sin organizadores y dirigentes, o sea, sin que el aspecto teórico del nexo teoría-práctica se precise concretamente en un estrato de personas "especializadas" en la elaboración conceptual y filosófica.”


jueves, 26 de abril de 2012

CULTURA DE ÉLITE Y CULTURA POPULAR

Una reflexón en torno al concepto "cultura de masas", el mayo francés y el papel de los intelectuales. Canción Teoría De La Modernidad de Fort Apache
Artículos de Opinión | Nega (los chikos del maíz) | 25-04-2012 | 

Argumentan legiones de intelectuales el constante deterioro que se viene dando en el gusto popular desde mediados del siglo XIX en adelante. A cobijo de pesos pesados como Adorno, Walter Benjamín o incluso el reciente Premio príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, el señor Jurgen Habermas, despotrican indefensos, al ver cómo la producción industrial de la cultura y el acceso de las clases populares a la misma, la han pervertido, corrompido, convertido en un objeto de consumo más; Vivaldi ¡en cd! unas estanterías más allá de David Bisbal. El fontanero dice tener el Gernika en su salón y Charles, ayer me encontré una obra de Sheakspeare ¡reproducida en un libro y no interpretada en la Royal Opera House de Londres por actores! al alcance de cualquier pelagatos, están en oferta en Carrefour… Por San Jorge que la cultura ya no es lo que era.

Quieran o no, el odio visceral que algunos profesan por la cultura de masas, encierra una raíz aristocrática evidente, un elitismo decrépito y decadente que añora tiempos mejores. Escupen a la cultura de masas pero en el fondo escupen a toda la masa, a todos y cada uno de los individuos que recientemente se subieron al carro de eso llamado alfabetización y que con el paso del tiempo, colocaron a El código Davinci número uno en ventas mientras las novelas de Goethe y Scottch -whisky- Fitzgerald albergaban telarañas en un rincón. Vomitan nostalgia «por una época en que los valores culturales eran siempre un privilegio de clase y no eran puestos a disposición de todos indiscriminadamente»[1]. El conflicto no es nuevo, ya en la Grecia clásica Platón despotricaba de la mismísima escritura, argumentaba que ésta atrofiaría la mente y reduciría la capacidad memorística, retórica y dialéctica del sabio, que la oralidad debía prevalecer, pero él por si acaso dejó todos sus pensamientos escritos por lo que pudiera pasar. De la misma forma alegaba que el pueblo llano no debía acceder a ciertos conocimientos o espacios eruditos pues las huestes iletradas pisotearían el trabajo que desde el principio de los hombres, se venía dando el los círculos del saber.

En el fondo no es un problema cultural, la cultura y su evidente depreciación al hacerse accesible a la mayoría es sólo una excusa, esta supuesta tragedia responde en realidad a poderosos intereses de clase y por tanto de Poder. Si el acceso de la masa ignorante y sometida a la cultura únicamente respondiera a la depreciación de la misma, el debate no hubiera resonado con el mismo eco. La alta cultura prevalece y se encuentra a disposición de quién la quiera disfrutar o mejor, de quién la pueda pagar; la existencia de discos de Bisbal no ha eliminado a orquestas filarmónicas que interpreten a Bach o Wagner, de la misma forma que la aparición de novelas folletín de Corín Tellado o thrilers de Angel Zafón no ha hecho desaparecer el Quijote de Cervantes, Los episodios nacionales de Benito Pérez Galdós o los poemas de Baudelaire. Es más, el acceso de las clases populares a la cultura y la posterior aparición de la cultura de masas, han elitizado más si cabe, a la alta cultura.

Sucede que el acceso de la masa ignorante y sometida a la cultura -y al margen de la aparición de la cultura de masas- conlleva una serie de daños colaterales potencialmente peligrosos para los intereses de la elite capacitada. Cuando las masas iletradas se alfabetizan, inequívocamente se produce un conflicto de Poder. El antiguo iletrado ahora piensa por sí mismo, o le inducen otros a pensar pero quizá desde una perspectiva contraria al orden establecido. Puede leer novelas de Jane Austen pero también panfletos de Marx y Engels o el periódico mensual del sindicato. Puede no entender la sección de cultura del New York Times porque la alta cultura escapa a su conocimiento, pero entiende a la perfección el Daily Worker de principio a fin. Se organiza, crea grupos de presión, talleres, universidades obreras, partidos políticos… Lo más peligroso, el acceso de la masa ignorante y sometida a la cultura crea líderes o pensadores que producen una cultura y conocimiento que choca frontalmente con la cultura e ideología dominantes. Antonio Gramsci o Ken Loach sondos ejemplos claros de cómo se puede generar opinión díscola desde muy abajo[2]. Existe una alta cultura musical, literaria… pero también existe la cultura popular, asamblearia, sindical, participativa y horizontal. Los apocalípticos, desde lo alto de su trono del saber, no alcanzan a observar la verdadera naturaleza que supone el problema de la cultura de masas.

Dicotomía cultural

Lo que les cuesta reconocer es que existen dos claros tipos o modelos de culturas de masas, perfectamente distinguibles e identificables. Una de carácter dominante y totalitaria y otra segunda sometida de tipo underground y plural. En la primera prima lo chabacano, lo vulgar y lo kitch; el cine de Almodóvar y de Tom Hanks, los discos de Bisbal, best-sellers de Ken Follet y realities en la línea de Fama a bailar o Tienes talento. La segunda, en toda su horizontalidad, albergaría el cine de Emir Kusturika o Costa Gavras, el movimiento punk o los discos de Charlie Parker. Hay que ser muy obtuso (o sufrir un grave trastorno bipolar) para equiparar bajo el mismo paraguas cultural, un disco de Abba con una sesión de trompeta de Miles Davis. De la misma forma que es inconcebible establecer paralelismos entre Sed de mal de Orson Welles o Las uvas de la ira de John Ford con Menudo Santa Klausde Jim Carrey. Todos los ejemplos son sin lugar a dudas cultura de masas pero no ver la diferencia es vivir en la luna.

La cultura de masas dominante se convierte en un arma de doble filo, por un lado, desde el punto de vista académico, alimenta el discurso de los apocalípticos, satisfechos de sí mismos en su nube de conocimiento erudito[3]. Por otra parte y desde una perspectiva de clase, esa misma cultura de masas, al reproducir valores, actitudes y modelos que promueven una visión acrítica, feliz y conformista de la sociedad, sustenta la consolidación del sistema establecido. El trabajador es doblemente alienado; primero como asalariado, mediante la división del trabajo y el producto de éste que le resulta un objeto ajeno (Marx), pero cuando sale de la fábrica u oficina, vuelve a ser alienado por razón de innumerables productos culturales (Debord) que monopolizan su ocio, su tiempo libre. En la sociedad de consumidores, el asalariado no dispone de tiempo para sí y la plusvalía (la parte del tiempo que el asalariado trabaja gratis para el propietario que se convierte en capital) deja de ser una porción de su fuerza de trabajo para convertirse toda ella en su conjunto, en capital y beneficio para la clase propietaria, pues en el momento que abandona la fábrica u oficina invierte su salario en adquirir múltiples productos culturales y objetos de dudosa utilidad que obstaculizan la toma de conciencia (Marcuse) respecto a su primera alienación en el puesto de trabajo, ya que ofrecen esa visión acrítica y son puro entretenimiento y espectáculo, el círculo vicioso se cierra sin remisión.

El asalariado dedica todo su tiempo vital y dinero a su natural clase enemiga, la burguesía, a la que primero enriquece en su puesto de trabajo y después en su tiempo de ocio. Debord no estaba tan alejado de Marx como él creía (o muchos leninistas creen): este doble sistema alienante recuerda en gran medida la época de Marx y su periodo histórico, cuando por ejemplo el minero, con el mismo dinero en pago a un trabajo alienante, compraba productos básicos en la tienda que era propiedad del dueño de la explotación minera. Hoy sucede algo muy parecido, el asalariado gasta su jornal en la tienda propiedad de los mismos que lo explotan, el centro comercial. El círculo se estrecha más y más ya que la concentración de capitales y monopolios ha aumentado espectacularmente en las últimas décadas. Y como sucedía en aquellas tiendas del siglo XIX, al asalariado se le fía (y por tanto se le endeuda) mediante tarjetas de crédito y el pago a plazos, la diferencia es que ahora no se fía una cuarta de pan o dos litros de leche sino un teléfono móvil, un GPS o un televisor de plasma que presidirá su salón y además le dirá lo bueno de comprar ese nuevo teléfono con cámara o ese GPS. A su vez, el medio de comunicación que anuncia dichos bienes y objetos, es propiedad de la misma entidad bancaria a la que mensualidad a mensualidad, pagamos la hipoteca del piso en el que vivimos. Igualito que en esas explotaciones mineras del siglo XIX en las que el minero, al margen de comprar los productos en la tienda propiedad de la compañía, vivía con toda su familia en la precaria casa prefabricada también propiedad de la misma compañía minera ¿no es para volverse loco? Claro que sí, no es casualidad que los antidepresivos sean uno de los negocios más lucrativos vinculados a la industria farmacéutica. La diferencia radica en que hoy día que una joven pareja viva en un agujero de 25 ó 30 metros cuadrados es incluso cool y progre, tal es el nivel de alienación. Es el paradigma del mundo al revés, del lenguaje orweliano, del menos es más: una cocina office con un cuadro de Wharhol y biombos en lugar de puertas y habitaciones puede resultar de lo más chic. Aunque cuando duermas tengas los pies en el baño y la cabeza en la cocina, aunque escuches al vecino pegar unos polvos salvajes y a ti te toque masturbarte porque tu novia va de turno de noche y sobre todo, aunque dicho agujero sea propiedad del banco y termines de pagarlo cuando tengas edad de tener nietos. ¿He dicho nietos? Al asalariado occidental se le ha abocado a una suerte de eugenesia de corte malthusiana, perpetuar la especie es una pieza de museo que sólo puede permitirse la burguesía y los funcionarios (o el lumpenproletariado o núcleos completamente marginales). Y en este mundo al revés, el drama de no poder tener hijos se disfraza de obstáculo para la carrera profesional y por tanto de independencia y lo que es peor, se convierte casi en una cuestión ecológica; somos demasiados y el sistema es insostenible, las teorías del decrecimiento hacen estragos entre algunos sectores de la izquierda. La alienación es tan demoledora, tan completa y sublime, que no sólo nos mean y luego los periódicos dicen que llueve como afirma Galeano, sino que además después de la intensa lluvia dorada, se la espolsamos y les subimos la bragueta con mimo.

No es más que un moderno sistema de esclavitud en el que se obliga a «ser libre», la paradoja es brutal. Libre de elegir una serie de cartas marcadas, libre de elegir el patrón al que devolver la poca plusvalía que en el trabajo no nos habían robado. Libre de elegir el ventanuco o el color de los barrotes que queremos para nuestro agujero-chabola (el cuadro de Wharhol o el póster del Che). Un sistema en donde lo verdaderamente revolucionario es alcanzar esa toma de conciencia para no tener que elegir una carta marcada: el acto revolucionario primero es levantarse de la mesa y abandonar la partida, reconquistar nuestro tiempo de ocio.
Entretanto, la cultura de masas sometida, gracias a su capacidad para generar conflictos, ya sean de índole social, cultural o ideológica, es arrinconada (en ocasiones denostada y criminalizada) por los grandes medios, que se centrarán en promover la hegemonía de esa cultura de masas que enarbola lo cutre, lo acrítico y lo inocuo por bandera.

Movimientos contraculturales y la función del intelectual

Para reforzar nuestra tesis, añadiremos que, y ateniéndonos a la historia reciente, cualquier movimiento de carácter social que se haya dado en una sociedad industrialmente avanzada, se genera cuando la cultura de masas sometida se convierte en dominante. Cuando la cultura de masas tradicionalmente sometida pasa a ocupar una posición hegemónica, el conflicto está servido, el modelo establecido se tambalea y en la mayoría de las ocasiones los valores cambian. El jazz, el movimiento punk en Inglaterra, los hippies en Estados Unidos, la Nouvelle Vage y los Beatnicks o recientemente el hip hop en EEUU en los años 90, son claros ejemplos de cómo la cultura de masas consigue lo que jamás consiguieron decenas de teóricos vinculados a la tradición marxista o neo marxista: cuestionar el orden y la moral del sistema vigente. Si dichas teorías tienen como fin último la transformación de la sociedad, no pueden dar la espalda a lo que ocurre en las calles. Toda transformación social pasa por la movilización del mayor número posible de individuos, visto el poder de la cultura de masas, se trata de identificar y estudiar las teclas adecuadas que hacen saltar la chispa. La estrategia es canalizar ese poder con la meta ulterior de cuestionar la estructura de poder jerarquizada moderna. Se trata de alguna manera de paliar la histórica falla que sufre la intelectualidad o el mundo teórico de discurso netamente anticapitalista: el evidente alejamiento de las clases populares. Encontramos nobles excepciones. Los estudios culturales en Inglaterra a finales de los años sesenta, la corriente de investigación vinculada a la Escuela de Birmingham, nos demostraron que el oficio desempeñado, la edad, el género o la identidad étnica, influyen de manera tajante en las relaciones con la cultura. Que los estilos de vida alternativos de la juventud pueden ser formas de resistencia. Que la cuestión de una democracia de trabajadores frente a una aristocracia de personas cultas puede introducirse en el debate sin complejos.

Que es imposible abstraer la cultura de las relaciones de poder y las estrategias de cambio social. Lo de Williams, Hoggart, Hall y otros autores es puro trabajo de campo, muchos de ellos (de origen humilde) desempeñan docencia en centros de formación para adultos en castigados barrios de tinte decididamente obrero. Pondrán de manifiesto que la cotidianeidad de la working class puede generar en determinadas circunstancias, poderosas armas de resistencia frente al modelo cultural e ideológico dominante. La búsqueda de la tan manida «evasión» de las clases populares, puede convertirse en el principio impreciso de numerosas prácticas culturales de resistencia. Acudimos inevitablemente a Gramsci y sus reflexiones en torno al papel que deben desempeñar los intelectuales respecto a la clases trabajadoras, sobre la desigual capacidad para generar líderes y portavoces que defiendan sus intereses y posiciones respecto de la elite dominante, tradicionalmente asentada en los círculos culturales y académicos.

Paulo Freire desde Brasil y su pedagogía de los oprimidos también explicará cómo desde el ámbito académico se puede teorizar bajo el prismadel escalafón más bajo de la pirámide social. En nuestro país, iniciativas del calado de Educación para la ciudadanía. Capitalismo democracia y ciudadanía[4], son el vivo ejemplo de cómo el académico, el intelectual, se debe al pueblo llano. La cultura debe ser un medio, no un fin en sí mismo. Un medio para la emancipación del individuo, para la ruptura con la falsa conciencia que lo deshumaniza. La cultura no puede convertirse, en ningún caso, en un mero objeto de debate académico, en el peor de los casos, desligado completamente de las relaciones de poder y por tanto, de la parte más numerosa de la sociedad que sufre dichas relaciones totalizantes: el proletariado que dirían los modernos, o los espectadores o consumidores que dirían los postmodernos o los neo marxistas, el término me importa tanto como el coma irreversible de Ariel Sharon.

Adorno afirmaba en su ensayo Dialéctica de la ilustración, en el bello pero decadente y derrotista capítulo en el que formuló el concepto Industria Cultural, que «divertirse significa estar de acuerdo», dando a entender que la evasión y el ocio no hacen sino perpetuar el orden dominante. Pero la frase es tramposa, estar de acuerdo (sobre todo un número importante de individuos) puede convertirse en un modo de resistencia, de hecho ésta siempre se genera cuando un determinado grupo de personas coinciden, el cómo se consigue ese consenso es lo verdaderamente fundamental, puede llegar gracias a un nuevo movimiento contracultural o gracias a las fiestas populares de determinado barrio. Estar de acuerdo, ¿respecto a qué? Los cientos de alumnos (y alumnas) que tomaron su aula por asalto para llamarle reaccionario en el mayo francés, es evidente que estaban de acuerdo, al menos en ocupar su clase y enseñarle las tetas. Y sus defensores señalarán que el desenlace del mayo dio la razón al filósofo alemán, no nos engañemos, sólo parcialmente. Es bajo una perspectiva netamente culturalista (y por tanto insuficiente) cuando se puede afirmar que la cultura de masas (sometida) no sirve para cuestionar el orden vigente, yo no he dicho lo contrario, mi posición es que esa cultura de masas puede ser el ariete, la punta de lanza que abra el camino, pero cuando llega a ese punto de desarrollo y de penetración en parte de la población no puede dar más de sí, no podemos esperar más de ella. Posteriormente, es el tejido industrial, el asalariado y no el estudiante, la economía y no la cultura, el líder político o sindical y no el académico, los que consiguen invertir la propiedad de los medios de producción, una transformación social no se puede realizar desde las aulas, desde el teatro o desde un museo. Desde el mundo de la cultura se puede prender la chispa, abrir fisuras, despejar la maleza del sendero a la emancipación y el mayo francés es el ejemplo paradigmático: los estudiantes prenden la chispa, movilizan a 10 millones de obreros que se declaran en huelga general indefinida, las condiciones subjetivas han sido forzadas a un ritmo acelerado. Entonces llega el partido comunista, el mismo que debe abogar por ese elemento temerario y casi suicida como es colocarse en la vanguardia de dichas movilizaciones, y se orina en los pantalones, negocia cuatro migajas y sus diputados continúan en las cómodas poltronas del parlamentarismo burgués (por poco tiempo: esta traición a la clase obrera la pagaron con la misma sangría de votos que Carrrillo sufrió por renunciar a la tricolor y al marxismo-leninismo en 1977). Lo más punzante es que luego muchos, vuelven a desviar la explicación al campo cultural para argumentar por qué el sueño se ha venido abajo, y como necios y cobardes que son, culpan a las masas tildándolas de atrasadas, de inmaduras y lo que es peor, de incultas y no preparadas para la transformación social, el ejercicio de cinismo es excelso. Es entonces cuando sólo nos queda parafrasear a Zizek para recordar aquello de: ¡es la economía estúpidos!

Notas:

[1] Apocalípticos e integrados Umberto Eco Fábula Tusquets Editores
[2] El ejemplo no podría ser más adecuado, ambos provienen de familias muy humildes. Gramsci elabora un conocimiento vinculado a la alta cultura pero contrario a la perspectiva dominante. Por su parte Ken Loach cuestiona también el orden establecido desde el mundo del cine, pura cultura de masas.
[3] O alabando las ventajas del modelo neo liberal europeo y su ejemplar constitución, como hizo el señor Habermas en su discurso tras recoger el Príncipe de Asturias, con mención al terrorismo internacional y todo, Marcuse debió retocerse en su tumba.
[4] Pedro Fernández Liria, Luis Alegre Zahonero, Miguel Brieva y Carlos Fernández Liria. Educación para la ciudadanía. Capitalismo, democracia y ciudadaníaEditorial Akal


Fuente:  http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article36586

jueves, 29 de marzo de 2012

UN SISTEMA EDUCATIVO OPRESOR

El objetivo de la educación: La deseducación
[21:58 min.]

29-03-2012

Dailymotion


Noam Chomsky critica el actual sistema de enseñanza. Frente a la idea de que en nuestras escuelas se enseñan los valores democráticos, lo que realmente existe es un modelo colonial de enseñanza diseñado para formar profesores cuya dimensión intelectual quede devaluada y sea sustituida por un complejo de procedimientos y técnicas; un modelo que impide el pensamiento crítico e independiente, que no permite razonar sobre lo que se oculta tras las explicaciones y que, por ello mismo, fija estas explicaciones como las únicas posibles.


viernes, 2 de marzo de 2012

ENSEÑAR EL PENSAMIENTO DIALECTICO MATERIALISTA


ENSEÑAR A PENSAR

DESDE EL PENSAMIENTO

DIALECTICO MATERIALISTA.

Metodología didáctica crítica dialéctica

Por  Miguel Ángel Puerto Fernández

01-02-2012

“Si Marx era un hegeliano de izquierdas, un Junghegelianer, lo era de una manera muy peculiar. Si existe un antimaterialismo en el joven Marx, es decir: un principio en que la Idea es la organizadora efectiva de la realidad y su centralidad ontológica, no se asemeja a la de la corriente principal de la izquierda hegeliana. Hay un antimaterialismo abierto basado en la Formmbestimmung, en la determinación de la Forma, como señala el joven Marx en la misma carta a su padre Der Begriff ist ja das Vermittelnde zwischen Form und Inhalt (El Concepto es propiamente la unión entre Forma y Contenido), receptivo a tímidas determinaciones materiales de las Verhältnisse in der Gesellschaft, de las relaciones en la sociedad, que pueden incluso estructurar y unificar la realidad empírica o la misma voluntad subjetiva en su libre albedrío.”

"buscar la Idea en la propia Realidad

(NGV/Nuestra Señora la Dialéctica)

“La idea hegeliana se encontraba en la “Introducción” de 1857 en la afirmación marxiana según la cual el método científico debía ir de lo abstracto a lo concreto, debía subir de lo abstracto a lo concreto.”
(SLA/ La segunda arista de la concepción marxista del mundo)



En la sociedad occidental europea, durante los últimos cuarenta años, se difundió y divulgó hasta llegar a ser cultura hegemónica la filosofía y la ciencia posmodernista y neo-positivista. Autores relevantes en dichas corrientes de pensamiento fueron Popper, Bunge y Khun así como Lyotard y Fukuyama. Entre todos festejaron entre 1989 y 1991 la desaparición de una organización social, política y cultural denominada URSS, nacida en 1917 de la Revolución Rusa. En este sentido, el mundo académico no podía ser menos y quedarse atrás en el festejo seria sospechoso para las autoridades políticas y económicas neoliberales, los críticos pagaban el peaje del aislamiento y del olvido, como sucedió a los críticos de la Transición del Estado Español [1]. Los programas educativos en el mundo académico superior (Ciclos Formativos, Escuelas Universitarias, Universidades,….) aceptaron transmitir sin crítica alguna un nuevo dogma de fe: el método científico mecanicista hipotético-deductivo y el relativismo del pensamiento débil contra todo “dogma totalitario” proveniente del marxismo soviético, aunque éste estaban ya en la tumba. Sin embargo, esta justificación interesada contra el marxismo llevó a los intelectuales universitarios a sembrar un sentido anticomunista y antimarxista en las investigaciones a realizar. Marx era sospechoso y sus lecturas eran vistas con un sentido   amenazante para la nueva economía de mercado que estaba naciendo en 1991 y 1992 con el Consenso de Washington y el Tratado de Maastricht.

            En las aulas universitarias se transmitía la lógica del método científico hipotético-deductivo. Aprender el pensamiento hipotético-deductivo era garantía de ascensos hacia posiciones más laureadas. Si a ello se le añadía el conocimiento en matemáticas y estadística así como y los principios éticos del postmodernismo estaba uno predestinado a formar parte del grupo de académicos. El pensamiento se redujo a la visión matematizable olvidando la visión holística, global y dialéctica de la organización social, cultural y política denominada capitalismo. Hoy en día, durante la crisis capitalista que comenzó en 2007, el pensamiento posmodernista y neo-positivista está en entredicho, podemos afirmar que está cayendo al abismo [2]. Surge pues la cuestión: ¿Dónde aprender entonces un pensamiento global, holístico y dialéctico si todo se ha reducido, en el mundo académico, a la estadística y al método hipotético-deductivo?
            Cuando uno tiene una cosmovisión comunista y marxista buscar la respuesta a esta pregunta en el mundo académico español no es fácil, podríamos afirmar que es casi imposible, al meno en la Universidad de Sevilla y concretamente en la Facultad de Ciencias de la Educación. Más aún cuando se quiere formar a un ser humano en un sentido de ingienería social rememorando la idea de Popper.
Resistir a esta lógica epistemológica y ontológica científico-filosófica no era fácil, sobre todo porque dicha cosmovisión gozaba de una amplia hegemonía cultural y política cuasi total en un espacio social educativo donde se debería de estimular el pensamiento crítico fuese este neokantiano, posmodernista o marxista. Sin embargo, la crítica era entendida por las burocracias académicas desde el racionalismo crítico popperiano y desde el postmodernismo, ocultando  el concepto de crítica dialéctica materialista elaborado por Marx, Engels, Lenin,  Gramsci y  Luckas; quizás porque tenía raíces hegelianas.
           

El paradigma crítico expuesto desde la teoría de los paradigmas de Khun, ha sido enseñado más bien como una mimesis de la critica que como el sentido hegeliano que le dio Marx. Es decir, sólo se mencionaba como un acto reflejo infantil sin que el profesorado y catedráticos competentes en metodología científica o filosófica nos enseñaran cuáles eran las esencias de la crítica emancipadora marxista. En el aula se relacionaba la critica con la Escuela de Frankfurt y especialmente con Jürgen Habermas, es lo que se conoce como marxismo neokantiano, claro que, lo de marxismo neokantiano es un concepto que no lo enseñan en las aulas universitarias, es de aprendizaje propio. Claro que algo es algo, dijo el hueso al galgo. Con esta interpretación del concepto de crítica se evitaba relacionar la crítica con la dialéctica proveniente de Hegel y enriquecida en la teória y en la praxis más tarde por Marx, Engels, Lenin, Gramsci y Luckas. Es decir, los autores pertenecientes al marxismo revolucionario. 

Ahora bien, ¿qué características (Aristas) podemos aprender de la dialéctica materialista desarrollada por lo autores de la tradición marxista revolucionaria?  

            En mi opinión, encontrar algunas de las características (Aristas las denomina Salvador López Arnal) que nos indique en qué consiste la dialéctica materialista, para poder ir desarrollando didácticamente un pensamiento dialéctico materialista de tradición hegeliana, requiere de las lecturas, el estudio y la investigación de textos marxistas revolucionarios. Claro que, cuando en las facultades no se nos ha transmitido dicho conocimiento, el camino para aprender dicho pensamiento se hace complicado y difícil. Por ello habrá que llenarse de ilusión y  de paciencia he ir sembrando poco a poco las pocas semillas teóricas que se vayan comprendiendo desde dichas lecturas para que germinen en un tiempo futuro y en futuras generaciones.

            Mi experiencia como lector de la tradición hegeliana dialéctico materialista comienza con las lecturas de El Viejo Topo que me derivan a las lecturas de Salvador López Arnal y Manuel Sacristán Luzón, más tarde llegarían las lecturas de Nicolás González Varela y de Rolando Astarita así como las lecturas del blog editado por Omar Montilla, Gramscimania. Desde estos referentes básicos inicio mi andadura por un camino que aunque sé que es difícil me llena de ilusión y de vida para llevar a cabo el combate ideológico contra el pensamiento irracional y alienante ya sea este científico, filosófico o religioso, más aún, ya este en la izquierda o en la derecha.

            Así, desde los referentes marxistas mencionados anteriormente he podido ir diseñando un esquema didáctico desde el cual poder ir desarrollando, en las acciones de formación educativa, el pensamiento dialéctico materialista para que, militantes y simpatizantes, se introduzcan en las lecturas de los textos marxistas revolucionarios. Para que desde estos esquemas, militantes y simpatizante, podamos aprender a analizar, comprender y explicar las lecturas de dichos textos marxistas potenciando en nosotros una alfabetización científica y filosófica dialéctica materialista.
            
            Sé que es una pequeña semilla, una pequeña idea dentro del gran mundo marxista; pero sé que para militantes y simpatizantes desorientados ideológicamente es un gran paso en el mundo de la formación marxista.

                    Esquema para desarrollar el pensamiento dialéctico materialista

ORDEN DE LAS IDEAS
 [ FORMAS  Y  CONTENIDOS ]

Creando pensamiento
Dialéctico Materialista
IDEA UNIVERSAL:
IDEA GENERAL:
IDEAS PARTICULARES
IDEAS SECUNDARIAS

FUENTES DE REFERENCIA
SOCIAL , POLITICA Y ECONOMICA
MATERIA CIENTIFICO-FILOSOFICA

Las partes del Todo que queremos analizar

Datos, hechos, opiniones y argumentos singulares que dan sentido y cualidad a dicha parte del todo tras las lecturas bibliografica (artículos revistas o periódicos, libros, web,etc….)

















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 Ejemplos: Analizar, comprender y Explicar un concepto
 1.-Concepto Comunismo Moderno.
 Autor: Nicolás González Varela
Nicolás González Varela
26-01-2012
Nicolás González Varela
08-02-2012
Nicolás González Varela
04-05-2010

2.-Concepto de Dinero.

Autor: Rolando  Astarita

Dialéctica y dinero en Marx (1)

En esta nota presento un texto que escribí hace ya algunos años, aunque con varias modificaciones. En alguna medida complementa las notas sobre dialéctica (1 y 2), ya que trata de mostrar cómo funcionan algunas figuras de la dialéctica en el debate sobre qué es el dinero. También aquí, dada la extensión, he dividido la nota en dos partes. La bibliografía citada va al final de la segunda parte.

 Dialéctica y dinero en Marx (2)

Tenemos entonces el primer escalón en el concepto del dinero: es el valor que ha alcanzado una existencia autónoma, es encarnación del valor. Es un resultado, o sea, tiene la mediación en su pasado, pero en este punto se convierte en un nuevo inmediato.

  
3.-Concepto de Congo

 Autor/es: Salvador López Arnal / Manuel sacristán Luzón

Salvador López Arnal
12-03-2010
           


Quisiera no acabar sin antes dar una breve respuesta a la pregunta planteada anteriormente: ¿Dónde aprender entonces un pensamiento global, holístico y dialéctico si todo se ha reducido, en el mundo académico, a la estadística y al método hipotético-deductivo?
            
          La respuesta la podemos encontrar en un texto escrito por Antonio Gramsci titulado El Partido Comunista [3].Nos dice Gramsci:

“ El Partido Comunista es el instrumento y la forma histórica del proceso de liberación íntima por el cual el obrero pasa de ser ejecutor a ser iniciador, de ser masa a ser jefe y guía, de ser brazo a ser cerebro y voluntad; en la forma­ción del Partido Comunista puede sorprenderse el germen de libertad que tendrá su desarrollo y su expansión plena una vez que el Estado obrero haya organizado las condiciones mate­riales necesarias.”

“(…)Entrando en el Partido Comunista ( el obrero), en el que colabora para «descubrir» e «inventar» modos de vida originales, en el que colabora «voluntariamente» con la actividad del mundo, en el que piensa, prevé y tiene una responsabilidad en el que es organizador además de organizado en el que siente que cons­tituye una vanguardia que avanza arrastrando consigo a toda la masa popular.”

El Partido Comunista es la institución creada para ir desarrollando en su seno las capacidades intelectuales, emocionales y prácticas de los obreros con el fin de llegar a la liberación total individual y social-colectiva. Queda aquí expresada de manifiesto cual es la finalidad de dicha institución: la liberación intima del pensamiento y las emociones de los obreros. Por ello el Partido no es un fin en si mismo; sino un instrumento. Es en el Partido Comunista donde los esclavos , los marginados , los humillados han de aprender a desarrollar el pensamiento dialéctico materialista para estar preparados, cuando llegue el momento y las condiciones objetivas lo permitan, en la  realización del combate ideológico contra el pensamiento irracional y alienante ya sea este científico, filosófico o religioso, más aún, ya este en la izquierda o en la derecha, como señalábamos anteriormente.

 

REFERENCIAS
     
[1] Martínez  Alier  Joan.  Contra una reforma sin ruptura. Homenaje a cuadernos de ruedo ibérico. Le Monde Diplomatique Nº: 196   Febrero  2.012

Enlace: http://www.monde-diplomatique.es/?url=portada/196/0000856412872168186811102294251000

 [2] Duch, Lluís y Chillón, Albert. La agonía de la posmodernidad. Revista Electrónica Gramscimania. 25-02-2012
  
[3] Sacristán Luzón, Manuel. Antología de Antonio Gramsci. Págs. 105-116, concretamente la página 109. Editorial Siglo XXI.Madrid.1977